Nuestra Historia

ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE FEMA

Los misioneros que llegaron desde el Reino Unido a nuestra Patria lo hicieron a partir del año 1882. Enrique Ewen, Carlos Torre, y Guillermo Payne fueron los primeros abanderados de las Asambleas en sembrar la semilla del Evangelio en estas remotas tierras.

Tras los pioneros y a los pocos años, llega la segunda camada de misioneros: Jaime Clifford, Jorge Spooner, Jorge French, Nicolás Doorn, Alfredo Jenkins, Alfredo Furniss, Samuel Williams, Jorge Langran y muchos otros nombres más, que cubrieron pampas y montes con el mensaje de salvación, y frutos de vidas transformadas para gloria de Dios.

A partir de la década del 30, y aunque siguieron llegando misioneros desde Europa, Nueva Zelanda, Canadá y Estados Unidos, el Espíritu Santo va moviendo los corazones de originarios de Argentina, para servir al Señor a tiempo completo. Don Evaristo Martínez fue el primer misionero “criollo” que siembra el Evangelio en la provincia de San Luis, a partir del año 1920.

En el inicio de la década de 1930, se crea un Fondo de Obras y Obreros, para contribuir con el sostén de los siervos de Dios surgidos entre las iglesias de los hermanos de Argentina, que dedicaban todo su tiempo a la difusión del Evangelio. En 1937 la revista el Sendero del Creyente informa su primera lista de Ofrendas para dicho fondo. Se mencionan para ese año siete misioneros. Poco a poco las ofrendas van en aumento, pero así también los valientes hombres y mujeres de Dios que misionan. En los años 60, el despertar misionero es notorio.

Destacados siervos de Dios, movilizados por el amor al Señor y a la obra misionera, acuerdan constituir una persona jurídica para dar marco legal a lo que ya se había iniciado bajo el nombre de Fondo de Obras y Obreros. Comerciantes, profesionales y empresarios, pero a la vez pastores y enseñadores de la Palabra de Dios, se unen para formar la hoy conocida Fundación Evangélica Misionera Argentina - FEMA. Miguel Estrada, Guillermo Cliffe, Carlos Ibarbalz, Carlos Noya, Abel Andrés, Guillermo Coleman, Guillermo Ferrero, y Rubén Souto, integran el primer Consejo de Administración. El 23 de junio de 1964 se redactan y firman los Estatutos de la entidad, los cuales posteriormente fueron aprobados por el Poder Ejecutivo Nacional.

Desde 1965, FEMA distribuye entre los misioneros las ofrendas recibidas de iglesias y particulares. Esta labor ininterrumpida se realiza en el temor de Dios, informando mensualmente de los ingresos y egresos al pueblo de Dios, mediante la revista Campo Misionero.

Varias camadas de siervos de Dios han pasado por FEMA, pero aquella visión inicial ha permanecido y su luz brilla con la misma intensidad.